Diferencias entre el acento prosódico y el acento ortográfico o tilde
Acento.
Hay que distinguir entre el acento prosódico, que es el
mayor relieve con que se pronuncia una determinada sílaba dentro de una
palabra, y el acento gráfico u ortográfico ,también llamado tilde, que es el
signo con el cual en determinados casos, se representa en la escritura el
acento prosódico.
1. Acento
prosódico.
A lo largo de la cadena hablada no todas las sílabas se
pronuncian con igual relieve. El realce con que se pronuncia una sílaba con
respecto a las demás que la acompañan se denomina acento prosódico, también
llamado de intensidad, tónico o fonético. Así, en la palabra gato, el acento
prosódico recae sobre la primera sílaba: [gáto]; y en la oración Dame mi libro
el acento prosódico recae en la primera sílaba del verbo y del sustantivo: [dáme
| milíbro] (el posesivo mi, que carece de acento propio, se une al sustantivo
libro, con el que forma un grupo acentual). La sílaba sobre la que recae el
acento prosódico se denomina sílaba tónica o acentuada, y la que carece de él,
átona o inacentuada.
1.1.
Palabras tónicas y átonas.
Todas las palabras pronunciadas de manera aislada
tienen acento prosódico. Sin embargo, dentro de la cadena hablada, no todas las
palabras se pronuncian con acento. Se distinguen dos clases de palabras:
acentuadas o tónicas e inacentuadas o átonas.
a) Palabras tónicas.
En español son
tónicas las siguientes clases de palabras:
Los
sustantivos; los adjetivos; los verbos; la gran mayoría de los adverbios; los
pronombres personales yo, tú, él, ella, nosotros/as, vosotros/as, nos (en el
plural mayestático), vos, ellos/as, usted/es, mí, ti, sí, conmigo, contigo y
consigo; los demostrativos; los posesivos, cuando no aparecen antepuestos al
sustantivo (mío, tuyo, suyo, nuestro, vuestro, y sus femeninos y plurales); los
interrogativos y exclamativos; el relativo cual/es; los indefinidos; los
numerales; algunas conjunciones (normalmente las derivadas de adverbios, como
la concesiva así o la temporal apenas), y la preposición según. Los adverbios
terminados en -mente son las únicas palabras que se pronuncian, de manera
natural y no enfática, con dos sílabas tónicas: la que corresponde al adjetivo
del que derivan y la del elemento compositivo -mente, cuya primera sílaba es
tónica: HÁbilMENte, aLEgreMENte (sobre la acentuación gráfica de estas
palabras, → tilde2, 4.2).
b) Palabras inacentuadas o átonas.
Algunas palabras carecen de sílaba tónica, por lo que
se unen, a efectos de pronunciación, a la palabra tónica que las sigue o a la
que las precede, formando con ella un grupo acentual. Estas voces que carecen
de independencia fónica se denominan «palabras clíticas» o «clíticos»; si se
agrupan con la palabra tónica siguiente, se llaman «proclíticos»: en mi casa
[enmikása] (la preposición y el posesivo, que son átonos, son aquí palabras
proclíticas); y si lo hacen con la palabra tónica precedente, se llaman
«enclíticos»: dímelo [dímelo] (los pronombres personales átonos me y lo son, en
este caso, palabras enclíticas; los pronombres enclíticos se escriben siempre
unidos al verbo). En español son átonas las siguientes clases de palabras: los
artículos el, la, lo, los, las; las conjunciones; los adverbios tan y medio;
los pronombres personales me, te, se, lo, la, le, los, las, les, nos, os; las
preposiciones, excepto según; los posesivos antepuestos al nombre, sean formas
apocopadas o no (mi, tu, su, nuestro, vuestro, y sus femeninos y plurales); los
relativos, salvo cual/es, y algunas fórmulas de tratamiento, como don, fray,
san, sor. También suele ser átono el primer elemento de los nombres de pila
compuestos: José Luis [joseluís], María Luisa [marialuísa]) y el de otras
expresiones compuestas: tres mil [tresmíl], veintidós mil [beintidosmíl], boca
abajo [bokabájo], cuesta arriba [kuestarríba], etc. Sobre la acentuación
gráfica de las expresiones compuestas escritas en varias palabras, → tilde2,
4.5.
1.2.
Palabras agudas, llanas o graves,
esdrújulas y sobresdrújulas.
a) Las palabras agudas: Son aquellas cuya última
sílaba es tónica: reloj, avión iglú.
b) Las palabras llanas o graves: Son aquellas
cuya penúltima sílaba es tónica: lápiz, blanco, cartera.
c)Las palabras esdrújulas: Son aquellas cuya
antepenúltima sílaba es tónica: Pájaro, esdrújulo, sábado.
d)Las palabras sobresdrújulas: Son aquellas en
las que es tónica alguna de las sílabas anteriores a la antepenúltima: cómetelo,
habiéndosenos, llévesemela. En español solo son sobresdrújulas
las palabras compuestas de una forma verbal y dos o tres pronombres enclíticos.
2. La
Tilde:
En español
consiste en una rayita oblicua que, colocada sobre una vocal, indica que la
sílaba de la que forma parte es tónica. La tilde debe trazarse siempre de
derecha a izquierda, esto es, como acento agudo (´), y no de izquierda a
derecha (`), trazo que corresponde al acento grave, que carece de uso en
español: camión, no camiòn. El uso de la tilde se atiene a una serie de reglas
que se detallan a continuación y que afectan a todas las palabras españolas,
incluidos los nombres propios. Sobre la acentuación de palabras de origen
extranjero.
1. Reglas generales de acentuación:
1.1. Polisílabos: La acentuación gráfica de las
palabras de más de una sílaba se atiene a las reglas siguientes:
1.1.1 Las palabras agudas: Llevan tilde cuando terminan en -n ,s o en
vocal: balón, compás, café, colibrí, bonsái;
pero si terminan en -s precedida de otra consonante, se escriben sin tilde:
zigzags, robots, tictacs. Tampoco llevan tilde las palabras agudas que terminan
en -y, pues esta letra se considera consonante a efectos de acentuación:
guirigay, virrey, convoy, estoy.
1.1.2 Las palabras llanas: Llevan tilde cuando no
terminan en -n, en -s o en vocal:
clímax, hábil,
tándem.También se acentúan cuando terminan en -s precedida de
otraconsonante: bíceps, cómics, fórceps.
Cuando
terminan en -y, pues esta letra se considera consonante a efectos de
acentuación: póney, yóquey.
1.1.3 Las palabras esdrújulas y sobresdrújulas: Siempre llevan tilde:
cántaro, mecánica, cómetelo, llévesemelo.
1.2 Monosílabos. Las palabras de una sola sílaba
no se acentúan nunca gráficamente, salvo en los casos de tilde diacrítica: mes,
bien, fe, fui, pan, vio.
Puesto que,
dependiendo de distintos factores, una misma secuencia de vocales puede
articularse como diptongo o como hiato, para saber si una palabra es o no
monosílaba desde el punto de vista ortográfico, hay que tener en cuenta que
algunas combinaciones vocálicas se consideran siempre diptongos a efectos de
acentuación gráfica, sea cual sea su pronunciación. En concreto, toda combinación
de vocal abierta (a, e, o) + vocal cerrada (i, u), o viceversa, siempre que la
cerrada no sea tónica, así como la combinación de dos vocales cerradas
distintas, han de considerarse diptongos desde el punto de vista ortográfico.
Esta
convención es una de las novedades introducidas en la Ortografía académica de
1999. Por eso, algunas palabras que antes de esta fecha se consideraban
bisílabas pasan ahora a ser consideradas monosílabas a efectos de acentuación
gráfica, por contener alguna de las secuencias vocálicas antes señaladas, y,
como consecuencia de ello, deben escribirse sin tilde.
La
pronunciación monosilábica es predominante en amplias zonas de Hispanoamérica,
especialmente en México y en el área centroamericana, mientras que en otros
países americanos como: Argentina,Ecuador,Colombia y Venezuela, al igual que en
España, es mayoritaria la pronunciación bisilábica.
2. Reglas de acentuación de palabras con diptongos,
hiatos y triptongos:
2.1. Diptongos:
2.1.1. Diptongos ortográficos: A efectos de
acentuación gráfica, se consideran diptongos las secuencias vocálicas
siguientes:
a) Vocal abierta + vocal cerrada o, en orden
inverso, vocal cerrada + vocal abierta,
Siempre que la cerrada no sea tónica:
amáis, peine,
alcaloide, aplauso, Eugenio, estadounidense; suave, huevo, continuo, confiado,
viento, canción.
b) Dos vocales cerradas distintas: huida,
ciudad, jesuítico, veintiún, diurno, viudo.
2.1.2. Acentuación de palabras con diptongo: Las
palabras con diptongo se acentúan siguiendo las reglas generales de
acentuación. Así, vio no lleva tilde por ser monosílaba; bonsái
la lleva por ser aguda terminada en vocal, y huésped, por ser llana
terminada en consonante distinta de -n o -s; superfluo, cuentan y
viernes se escriben sin tilde por ser llanas terminadas en vocal, -n y -s,
respectivamente; y cuáquero y lingüístico se tildan por ser esdrújulas.
2.1.3. Colocación de la tilde en los diptongos
a) En los diptongos formados por una vocal abierta
tónica y una cerrada átona, o viceversa, la tilde se coloca sobre la vocal
abierta: adiós, después, marramáu, soñéis, inició,
náutico, murciélago, Cáucaso.
b) En los diptongos formados por dos vocales cerradas,
la tilde se coloca sobre la segunda vocal: acuífero, casuística,
demiúrgico, interviú.
2.2. Hiatos
2.2.1. Hiatos ortográficos: A efectos de
acentuación gráfica, se consideran hiatos las combinaciones vocálicas
siguientes:
a) Dos vocales iguales: afrikáans, albahaca,
poseer, dehesa, chiita, microondas, duunviro.
b) Dos vocales abiertas: anchoa, ahogo,
teatro, aéreo, eólico, héroe.
c) Vocal cerrada tónica + vocal abierta átona o, en
orden inverso, vocal abierta átona + vocal cerrada tónica: alegría,
acentúa, insinúe, enfríe, río, búho; raíz,
baúl, transeúnte, reír, oír.
2.2.2. Acentuación de las palabras con hiato:
a) Las palabras con hiato formado por dos vocales
iguales, o por dos vocales abiertas distintas, siguen las reglas generales de
acentuación. Así, creó y deán llevan tilde por ser agudas
terminadas en vocal y en -n, respectivamente, mientras que poseer y
peor, también agudas, no la llevan por terminar en consonante distinta de
-n o -s; bóer y Sáez llevan tilde por ser llanas terminadas en
consonante distinta de -n o -s, mientras que bacalao, chiita, vean
y anchoas no la llevan por ser llanas terminadas en vocal, -n y -s,
respectivamente; océano, coágulo y zoólogo se tildan por ser esdrújulas.
b) Las palabras con hiato formado por una vocal cerrada
tónica y una vocal abierta átona, o por una vocal abierta átona y una cerrada
tónica, siempre llevan tilde sobre la vocal cerrada, con independencia de que
lo exijan o no las reglas generales de acentuación: armonía, grúa, insinúe,
dúo, río, hematíe, laúd, caída, raíz, feúcho, cafeína, egoísmo, oír. La
presencia de una hache intercalada no exime de la obligación de tildar la vocal
tónica del hiato: búho, ahíto, prohíbe.
2.3. Triptongos:
2.3.1. Triptongos ortográficos: Cualquier grupo
de tres vocales formado por una vocal abierta situada entre dos vocales
cerradas, siempre que ninguna de las vocales cerradas sea tónica, se considera
un triptongo a efectos de acentuación gráfica: averiguáis, buey, Paraguay,
vieira, confiáis, opioide.
2.3.2. Acentuación de palabras con triptongo.:
Las palabras con triptongo siguen las reglas generales de acentuación. Así,
lieis no lleva tilde por ser monosílaba (aunque pueda llevarla si se
articula como bisílaba); continuéis y despreciáis la llevan por ser
agudas terminadas en -s, mientras que biaural y Uruguay, que también son
agudas, no se tildan por terminar en consonante distinta de -n o -s; tuáutem
lleva tilde por ser llana terminada en consonante distinta de -n o -s, mientras
que vieira y opioide no la llevan por ser llanas terminadas en vocal.
2.3.3. Colocación de la tilde en los triptongos:
La tilde va siempre sobre la vocal abierta: consensuéis, habituáis, tuáutem.
3. Tilde diacrítica:
Se llama tilde diacrítica al acento gráfico que permite
distinguir palabras con idéntica forma, pero que pertenecen a categorías
gramaticales diferentes. En general, llevan tilde diacrítica las formas tónicas
(las que se pronuncian con acento prosódico o de intensidad) y no la llevan las
formas átonas (las que carecen de acento prosódico o de intensidad dentro de la
cadena hablada). Hay algunas excepciones, como es el caso de los nombres de las
letras te y de y los de las notas musicales mi y si, que, siendo
palabras tónicas, no llevan tilde (al igual que las respectivas formas átonas:
la preposición de, el pronombre personal te, el adjetivo posesivo
mi y la conjunción si); o la palabra más, que aunque
tiende a pronunciarse átona cuando se usa con valor de adición o suma (dos más
dos son cuatro) se escribe con tilde. En otras ocasiones, la tilde diacrítica
tiene como función evitar dobles sentidos (anfibologías), como en el caso de
los demostrativos este, ese y aquel o de la palabra solo. Salvo en estos
dos últimos casos, la tilde diacrítica no distingue parejas de palabras de
igual forma y que siempre son tónicas; así, di es forma del verbo
decir y del verbo dar; fue y fui, son formas del verbo ir y del
verbo ser; vino es forma del verbo venir y un sustantivo, etc.
3.1. Tilde diacrítica en monosílabos. Muchos de
los usos de la tilde diacrítica en español afectan a palabras de una sola
sílaba:
de preposición:
Ejemplo:
Hace pajaritas de papel.
sustantivo (‘letra’):
Le bordó una de en el pañuelo.
Dé forma del verbo dar:
Dé recuerdos a su hija de mi parte.
El artículo:
El problema está resuelto.
Él pronombre personal:
Él se hace responsable.
Mas conjunción adversativa:
Lo sabía, mas no dijo nada.
Más adverbio, adjetivo o pronombre:
Tu coche es más rápido que el mío.
Ponme más azúcar en el café.
No quiero más.
conjunción con valor de suma o adición:
Tres más cuatro son siete.
sustantivo (‘signo matemático’):
En esta suma falta el más.
Mi adjetivo posesivo:
Andrés es mi amigo.
sustantivo (‘nota musical’):
Empieza de nuevo en el mi.
Mí pronombre personal:
Dámelo a mí.
Me prometí a mí misma no volver a hacerlo.
Se pronombre, con distintos valores:
Se lo
compré ayer.
Juan se mancha mucho.
Se casaron por la iglesia.
Se arrepiente de sus palabras.
El barco se hundió en pocos minutos.
Indicador de impersonalidad:
Se duerme bien aquí.
Indicador de pasiva refleja:
Se venden manzanas.
Sé forma del verbo ser o saber:
Sé bueno y pórtate bien.
Yo sé lo que ha pasado.
Si conjunción, con distintos valores:
Si llueve, te mojarás.
Dime si lo hiciste.
¡Cómo voy a olvidarlo, si me lo has repetido
veinte veces!
Si será bobo...
¡Si está lloviendo!
sustantivo (‘nota musical’):
Compuso una melodía en si mayor.
Sí adverbio de afirmación:
Sí, estoy preparado.
pronombre
personal reflexivo:
Vive encerrado en sí mismo.
sustantivo (‘aprobación o asentimiento’):
Tardó varios días en dar el sí al proyecto.
Te pronombre personal:
Te agradezco que vengas.
sustantivo (‘letra’):
La te parece aquí una ele.
Té sustantivo (‘planta’ e ‘infusión’):
Es dueño de una plantación de té.
¿Te apetece un té?
Tu posesivo:
Dame tu dirección.
Tú pronombre personal:
Tú ya me entiendes.
3.2. Otros casos de tilde diacrítica
3.2.1. Demostrativos: Los demostrativos este,
ese y aquel, con sus femeninos y plurales, pueden ser pronombres (cuando
ejercen funciones propias del sustantivo): Eligió este; Ese ganará;
Quiero dos de aquellas; o adjetivos (cuando modifican al sustantivo): Esas
actitudes nos preocupan; El jarrón este siempre está estorbando. Por lo
tanto, solo cuando en una oración exista riesgo de ambigüedad porque el
demostrativo pueda interpretarse en una u otra de las funciones antes
señaladas, el demostrativo llevará obligatoriamente tilde en su uso pronominal.
Así, en una oración como la del ejemplo siguiente, únicamente la presencia o
ausencia de la tilde en el demostrativo permite interpretar correctamente el
enunciado: ¿Por qué compraron aquéllos libros usados? (aquéllos es el sujeto de
la oración); ¿Por qué compraron aquellos libros usados? (el sujeto de esta
oración no está expreso, y aquellos acompaña al sustantivo libros). Las formas
neutras de los demostrativos, es decir, las palabras esto, eso y aquello, que
solo pueden funcionar como pronombres, se escriben siempre sin tilde: Eso no es
cierto; No entiendo esto.
3.2.2. Interrogativos y exclamativos. Las
palabras adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, dónde, qué y quién, que
tienen valor interrogativo o exclamativo, son tónicas y llevan tilde
diacrítica. Introducen enunciados directamente interrogativos o exclamativos:
¿Adónde vamos?; ¡Cómo te has puesto!; ¡Qué suerte ha tenido!; ¿De quién ha sido
la idea?; o bien oraciones interrogativas o exclamativas indirectas:
Pregúntales dónde está el ayuntamiento; No tenían qué comer; Imagínate cómo
habrá crecido que no lo reconocí; Verá usted qué frío hace fuera. Además,
pueden funcionar como sustantivos: Se propuso averiguar el cómo, el cuándo y el
dónde de aquellos sucesos. ( adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, dónde,
qué, quién).
Estas mismas palabras son átonas —salvo cual, que es
siempre tónico cuando va precedido de artículo— cuando funcionan como relativos
o como conjunciones y, por consiguiente, se escriben sin tilde: El lugar adonde
vamos te gustará; Quien mal anda, mal acaba; El que lo sepa que lo diga. (
adonde, como, cual, cuan, cuando, cuanto, donde, que, quien).
3.2.3. sólo/solo. La palabra solo puede ser un
adjetivo: No me gusta el café solo; Vive él solo en esa gran mansión; o un
adverbio: Solo nos llovió dos días; Contesta solo sí o no. Se trata de una
palabra llana terminada en vocal, por lo que, según las reglas generales de acentuación,
no debe llevar tilde. Ahora bien, cuando esta palabra pueda interpretarse en un
mismo enunciado como adverbio o como adjetivo, se utilizará obligatoriamente la
tilde en el uso adverbial para evitar ambigüedades: Estaré solo un mes (al no
llevar tilde, solo se interpreta como adjetivo: ‘en soledad, sin compañía’);
Estaré sólo un mes (al llevar tilde, sólo se interpreta como adverbio:
‘solamente, únicamente’); también puede deshacerse la ambigüedad sustituyendo
el adverbio solo por los sinónimos solamente o únicamente.
3.2.4. aún/aun. Este adverbio oscila en su
pronunciación entre el hiato [a - ún] y el diptongo [aun], dependiendo de
diferentes factores: su valor semántico, su situación dentro del enunciado, la
mayor o menor rapidez o énfasis con que se emita, el origen geográfico del
hablante, etc. Dado que no es posible establecer una correspondencia unívoca
entre los usos de esta palabra y sus formas monosílaba (con diptongo) o
bisílaba (con hiato), es preferible considerarla un caso más de tilde
diacrítica.
a) La palabra aún lleva tilde cuando puede
sustituirse por todavía (tanto con significado temporal como con valor
ponderativo o intensivo) sin alterar el sentido de la frase: Aún la espera;
Este modelo tiene aún más potencia; Tiene una biblioteca de más de cinco mil
volúmenes y aún se queja de tener pocos libros; Aún si se notara en los
resultados..., pero no creo que mejore; Ahora que he vuelto a ver la película,
me parece aún más genial.
b) Cuando se utiliza con el mismo significado que
hasta, también, incluso (o siquiera, con la negación ni), se escribe sin tilde:
Aprobaron todos, aun los que no estudian nunca; Puedes quejarte y aun negarte a
venir, pero al final iremos; Ni aun de lejos se parece a su hermano. Cuando la
palabra aun tiene sentido concesivo, tanto en la locución conjuntiva aun
cuando, como si va seguida de un adverbio o de un gerundio, se escribe también
sin tilde: Aun cuando no lo pidas [= aunque no lo pidas], te lo darán; Me
esmeraré, pero aun así [= aunque sea así], él no quedará satisfecho; Me
referiré, aun brevemente [= aunque sea brevemente], a su obra divulgativa; Aun
conociendo [= aunque conoce] sus limitaciones, decidió intentarlo.
4. Acentuación de palabras y expresiones compuestas:
4.1. Palabras compuestas sin guion. Las palabras
compuestas escritas sin guion entre sus formantes se pronuncian con un único
acento prosódico (a excepción de los adverbios en -mente, que tienen dos). Este
acento, que recae sobre la sílaba tónica del último elemento, es el que se
tiene en cuenta a efectos de acentuación gráfica; por tanto, las palabras
compuestas se comportan como las palabras simples y siguen las reglas de
acentuación, con independencia de cómo se acentúen gráficamente sus formantes
por separado: dieciséis (diez + y + seis) se escribe con tilde por ser palabra
aguda terminada en -s; baloncesto (balón + cesto) no lleva tilde por ser
palabra llana terminada en vocal; y vendehúmos (vende + humos) sí la lleva para
marcar el hiato de vocal abierta átona y cerrada tónica.
4.2. Adverbios en -mente. Los adverbios
terminados en -mente se pronuncian, de forma natural y no enfática, con dos
sílabas tónicas: la que corresponde al adjetivo del que derivan y la del
elemento compositivo -mente (LENtaMENte). Estas palabras conservan la tilde, si
la había, del adjetivo del que derivan: fácilmente (de fácil), rápidamente (de
rápido); pero cordialmente (de cordial), bruscamente (de brusco).
4.3. Formas verbales con pronombres enclíticos.
Los pronombres personales me, te, lo(s), la(s), le(s), se, nos, os son palabras
átonas que se pronuncian necesariamente ligadas al verbo, con el que forman un
grupo acentual: si preceden al verbo se llaman proclíticos; si lo siguen,
enclíticos. Al contrario que los proclíticos, los pronombres enclíticos se escriben
soldados al verbo: mírame, dilo, dáselo (pero me miró, lo dijo, se lo di). A
diferencia de lo establecido en normas ortográficas anteriores, a partir de la
Ortografía académica de 1999 las formas verbales con enclíticos deben
acentuarse gráficamente siguiendo las reglas de acentuación; así, formas como
estate, suponlo, deles se escriben ahora sin tilde por ser palabras llanas
terminadas en vocal o en -s, mientras que déselo, léela, fíjate llevan tilde
por ser esdrújulas, y oídme, salíos, reírte, por contener un hiato de vocal
cerrada tónica y vocal abierta átona. Las formas del imperativo de segunda
persona del singular propias del voseo
siguen, igualmente, las reglas de acentuación; así, cuando se usan sin
enclítico, llevan tilde por ser palabras agudas terminadas en vocal: pensá,
comé, decí; cuando van seguidas de un solo enclítico, pierden la tilde al
convertirse en llanas terminadas en vocal (decime, andate, ponelo) o en -s
(avisanos, buscanos) y, si van seguidas de más de un enclítico, llevan tilde
por tratarse de palabras esdrújulas: decímelo, ponételo.
4.4. Palabras compuestas con guion. Las palabras
unidas entre sí mediante un guion, sean del tipo que sean y con independencia
de cómo se pronuncien, siempre conservan la acentuación gráfica que corresponde
a cada uno de los términos por separado: Sánchez-Cano, germano-soviético,
teórico-práctico.
4.5. Expresiones compuestas escritas en varias
palabras. En las expresiones formadas por palabras que se escriben
separadamente, pero constituyen una unidad fónica y léxica, se conserva siempre
la acentuación gráfica independiente de cada uno de sus componentes:
a) Antropónimos compuestos. Los nombres propios
de persona que se combinan entre sí para formar un antropónimo compuesto se
escriben normalmente separados y sin guion intermedio. Aunque en la
pronunciación solo suele ser tónico el segundo nom-bre, ambos conservan su
acentuación gráfica independiente: José Luis [joseluís], María José
[mariajosé].
b) Numerales formados por varias palabras.
Conservan la acentuación gráfica que corresponde a cada una de las palabras que
los componen, con independencia de que, en su pronunciación, la primera de
ellas sea normalmente átona: veintidós mil [beintidosmíl], cuarenta y seis
[kuarentaiséis], vigésimo séptimo [bijesimoséptimo] (en los casos en que es
posible escribir el numeral en una o en dos palabras, como ocurre con los
ordinales correspondientes a la serie del veinte, el primer elemento pierde la
tilde cuando el ordinal se escribe en una sola palabra: vigesimoséptimo.
5. Acentuación de voces y expresiones latinas:
5.1. Las voces y expresiones latinas utilizadas
corrientemente en español se someten a las reglas de acentuación: tedeum (sin
tilde, por ser palabra aguda terminada en -m); quórum (con tilde, por ser
palabra llana terminada en -m); hábeas corpus (hábeas lleva tilde por ser una
palabra esdrújula, mientras que corpus no la lleva por ser llana terminada en
-s).
5.2. Las palabras latinas usadas en el nombre
científico de las categorías taxonómicas de animales y plantas (especie,
género, familia, etc.) se escriben siempre sin tilde, por tratarse de
nomenclaturas de uso internacional: Rana sphenocephala, Quercus ilex, familia
Pongidae.
6. Acentuación de palabras extranjeras:
6.1. Palabras extranjeras no adaptadas: Los
extranjerismos que conservan su grafía original y no han sido adaptados (razón
por la cual se deben escribir en cursiva, en los textos impresos, o entre
comillas, en la escritura manual), así como los nombres propios originarios de
otras lenguas (que se escriben en redonda), no deben llevar ningún acento que
no tengan en su idioma de procedencia, es decir, no se someten a las reglas de
acentuación del español: disc-jockey, catering, gourmet, Wellington, Mompou,
Düsseldorf.
6.2. Palabras extranjeras adaptadas: Las
palabras de origen extranjero ya incorporadas al español o adaptadas
completamente a su pronunciación y escritura, incluidos los nombres propios,
deben someterse a las reglas de acentuación de nuestro idioma: béisbol,
del ingl. baseball; bidé, del fr. bidet; Milán, del it. Milano; Icíar,
del eusk. Itziar. Las transcripciones de palabras procedentes de lenguas que
utilizan alfabetos no latinos, incluidos los nombres propios, se consideran
adaptaciones y deben seguir, por tanto, las reglas de acentuación: glásnost,
Tolstói, Taiwán.
7. Acentuación de letras mayúsculas
Las letras mayúsculas, tanto si se trata de iniciales
como si se integran en una palabra escrita enteramente en mayúsculas, deben
llevar tilde si así les corresponde según las reglas de acentuación: Ángel,
PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED. No se acentúan, sin embargo, las mayúsculas
que forman parte de las siglas.
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